Román ha logrado un destacado éxito esta temporada en las plazas de toros, alcanzando la cifra de dos salidas a hombros en Madrid y un total de veinte orejas cortadas desde sus inicios como novillero en la misma capital. Su progresiva trayectoria pone de manifiesto su singularidad en el mundo del toreo.
El diestro, reconocido por su carácter simpático y su aparente ingenuidad, ha conquistado al público y ha demostrado un coraje incomparable en cada actuación. Su estilo, que mezcla el olé con el uy y el ay, ha causado una fuerte impresión en los aficionados que buscan emociones genuinas en la plaza.
Tras su última actuación, en la que enfrentó a toros difíciles, Román expresó su satisfacción por lo especial de la tarde. Aunque admitió que algunos toros presentaban un desafío considerable, terminó recibiendo un tercero que le facilitó la lidia, considerándolo un regalo.
Sobre los temores que puede generar torear en Madrid, Román comentó que a pesar de la presión, lo que realmente le preocupa es el fracaso. Aseguró que es consciente de los riesgos que corre durante las actuaciones y que siempre reza, buscando dar lo mejor de sí mismo cada tarde.
La conexión del torero con el público es evidente. Aprecia la capacidad que tienen los aficionados de percibir su entrega en el ruedo. No obstante, también es consciente de que algunos críticos pueden ser exigentes, y a veces sus comentarios pueden impactarle.
Román ha reconocido que su carrera ha sido un ascenso, recibiendo reconocimientos importantes, como los premios a la mejor estocada en San Isidro y en Bilbao. Esto ha contribuido a su regularidad en la ejecución de las estocadas, aunque también ha enfrentado contratiempos.
La salida a hombros es un momento significativo para él. Román describe esos instantes como tumultuosos, reflejando la emoción que siente al salir por la puerta grande. Conserva con orgullo los trajes que ha vestido en estas ocasiones, cada uno guardado como símbolo de sus triunfos.
Al ser preguntado sobre su preparación, compartió que prefiere no obsesionarse antes de los festejos. La tranquilidad y el trabajo diario son sus principales aliados para afrontar cada corrida, permitiéndole concentrarse en lo que realmente importa.
En su reflexión sobre el toreo, enfatiza que la cantidad de viajes y contratos no define su valía como torero. Al contrario, busca expandir su carrera internacionalmente, disfrutando de la experiencia de torear en países como Colombia, México y Perú, lugares que considera de gran riqueza taurina.


